Becerril de la Sierra se sitúa en un enclave natural excepcional. A pie del Puerto de Navacerrada (1.858 m.) y del Pico de La Maliciosa (2.227 m.), rodeado de los montes Cabeza Mediana (1.331 m.) y Alto del Hilo (1.267 m.), conforma uno de los valles más representativos de la Sierra de Guadarrama. El clima es de tipo continental templado y está caracterizado por inviernos fríos y veranos templados. La vegetación en Becerril de la sierra es excepcionalmente rica. En las zonas más bajas encontramos encinares y enebrales, árboles de hoja perenne muy resistentes a las rigurosas condiciones metereológicas.
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Conforme ascendemos en altitud estos bosques van dando paso a robledales de melojo que en otoño nos regalan una magnífica gama de colores. A mayor altitud aparecen los pinares de pino silvestre y más alto, pequeños matorrales rastreros como piornos y brezos.
En los embalses de Navacerrada y de La Maliciosa y en la proximidad de los ríos y arroyos, aparecen bosques de galería con sauces, chopos y fresnos.
En cuanto a la fauna abundan las grandes rapaces como el buitre negro o el águila real, pequeñas aves singulares como el rabilargo y el verderón serrano, así como anfibios y reptiles como el tritón pigmeo y el lagarto verdinegro, cuya conservación es responsabilidad de todos.
Becerril de la Sierra se ubica en la comarca de la Sierra de Guadarrama-Alto Manzanares y está compuesta por trece municipios en el noroeste de la provincia de Madrid. En nuestra comarca podemos encontrar vestigios de las diversas civilizaciones que la han poblado como calzadas y puentes romanos, mezquitas musulmanas, castillos, iglesias y ermitas de la Edad Media o molinos centenarios y majestuosas fuentes cargadas de historia.
La huella de este legado histórico perdura también en las tradiciones y costumbres, los oficios artesanos, el folclore o la cultura gastronómica de nuestras gentes serranas que han sabido vivir durante siglos en armonía con la sierra que nos rodea. Esta comarca presenta un elemento característico: el agua. Las aguas serpentean por las laderas hasta formar ríos como el Guadarrama y el Manzanares.
La comarca abarca desde las cumbres de la Sierra de Guadarrama al Norte hasta la rampa que transita suavemente hacia la depresión del Tajo. En ella encontramos preciosos paisajes que merece la pena descubrir como las altas cumbres siempre nevadas, las sierras medias pobladas de centenarios pinos, los piedemontes serranos en cuyas dehesas pasta el ganado plácidamente, los Siete Picos, el valle de la Fuenfría y nuestra emblemática Pedriza del Manzanares.
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